Se considera que la maldad es fruto de la benevolencia, o hija pródiga del sufrimiento, a la vez que, dado es a pensar por lo sano, la piedad es hija del espíritu de paz o entenada de la caridad. No es fácil encontrar un punto medio entre estos temas, habrá quien considere a la maldad como un producto de la injusticia, de un mal momento, de un sino siniestro. Yo creo, si me es permitido, que la maldad es el marco para esconder ahí nuestros más recónditos odios y exacerbar nuestros anhelos de venganza.
Aurel's - Aurelia en castellano- era la prueba más fiable en cuánto a maldad se refiere; fría, cruel, diabólicamente malvada, era la antitésis de la caridad y el perdón. Yo le conocí por casualidad una tarde en medio de una tertulia literaria, sentados en el parque Levendet, en esa bella época en que el calor es sumamente agradable. Estábamos en corro oyendo deleitados las frases espinosas del Barón de Bolitt'son, cantadas a voz de grulla por el Odofréds de Quindir, ella peinaba grandes bucles negros con una gracia sin par; la belleza y la ternura, que me impresionaron y me dejaron en una especie de insensibilidad y un éxtasis de paz.
"La belleza de mi mente, oculta a mis ojos la maldad de tú vil ser"
Mis ensueños se prendieron en ella, mis nostálgicos bríos se acurrucaron entre sus alientos y me deje llevar por ese ardor juvenil tan largamente guardados.
Aurel's el amor de mis juventudes, el azimut de mi destemplado ser. Ella, incomparable, sí, fría y cruel, pero endemoniadamente bella, quizá más bella que todas las mitologías juntas.
Y la noche de la Man's tan lejos del ideario de mi ser.
Aurel's - Aurelia en castellano- era la prueba más fiable en cuánto a maldad se refiere; fría, cruel, diabólicamente malvada, era la antitésis de la caridad y el perdón. Yo le conocí por casualidad una tarde en medio de una tertulia literaria, sentados en el parque Levendet, en esa bella época en que el calor es sumamente agradable. Estábamos en corro oyendo deleitados las frases espinosas del Barón de Bolitt'son, cantadas a voz de grulla por el Odofréds de Quindir, ella peinaba grandes bucles negros con una gracia sin par; la belleza y la ternura, que me impresionaron y me dejaron en una especie de insensibilidad y un éxtasis de paz.
"La belleza de mi mente, oculta a mis ojos la maldad de tú vil ser"
Mis ensueños se prendieron en ella, mis nostálgicos bríos se acurrucaron entre sus alientos y me deje llevar por ese ardor juvenil tan largamente guardados.
Aurel's el amor de mis juventudes, el azimut de mi destemplado ser. Ella, incomparable, sí, fría y cruel, pero endemoniadamente bella, quizá más bella que todas las mitologías juntas.
Y la noche de la Man's tan lejos del ideario de mi ser.
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